Carmen

A veces nos enfrentamos a casos en los que lo simplemente quirúrgico no es suficiente y se hace necesario ir un poco más allá y aplicar todas las técnicas a nuestra disposición con rigurosidad pero con pasión y la certeza de que podemos ofrecer, no solo una solución “técnica”, sino una oportunidad de un cambio vital. 

Carmen es uno de esos casos que ya no recordaba lo que era una sonrisa sin compromisos tras años de problemas dentales y tratamientos sin éxito. 

Afortunadamente, las herramientas con las que contamos actualmente nos permiten no solo conseguir la perfección técnica, sino trascender la personalidad y las inquietudes del paciente. 

«Se lo recomiendo a todo el que tenga un problema como el mío, poder comer y sonreír sin preocupaciones va más allá de un tratamiento clínico.«

¿Carillas de porcelana o de composite?

Las carillas dentales son un tratamiento de estética dental que permite mejorar la sonrisa del paciente. En concreto, son un recubrimiento que se adhiere a la cara visible del diente. De esta forma, las carillas dentales se encargan de modificar el aspecto de los dientes en cuanto a la anatomía, color, posición y textura, consiguiendo así una sonrisa más bonita. Como vemos, se trata de un tratamiento de apariencia, es decir, no cura ni corrige ningún problema en el propio diente. Así, si se tiene un diente torcido, podremos colocar una carilla para ocultarlo, pero, en ningún caso, se corregirá el problema. Algunos de los defectos más frecuentes por los que se utilizan las carillas son para ocultar dientes torcidos, irregulares, desgastados, rotos, con manchas o separados (diastemas).

Como veremos a continuación, existen dos tipos de carillas, las de composite y las de porcelana. Cabe mencionar que el paciente decide qué tipo de carillas prefiere, aunque serán los doctores quienes recomendarán un tipo u otro dependiendo del problema de cada persona. Veamos así, cuáles son estas diferencias.

Carillas de composite

Las carillas de composite están hechas de una fina capa de resina sintética que se adhiere al propio diente. Se suelen recomendar a pacientes que requieren modificaciones leves en su dentadura. Como ventaja principal, cabe destacar que es un tratamiento de estética dental muy conservador con el esmalte.

He aquí las principales características de las carillas de composite:

  • Fácil colocación: colocar las carillas de composite resulta mucho más fácil que las de porcelana, puesto que se aplica el material directamente sobre el diente y se le da la forma deseada.
  • Tratamiento rápido y sencillo: se pueden colocar en una sola sesión, no es necesario acudir varias veces a la clínica para realizar el tratamiento. Además, requieren poca o ninguna reducción (tallado) del diente.
  • Más económicas: respecto a las de porcelana, las carillas de composite son más baratas.
  • Rápido arreglo: si bajo cualquier caso se fractura una carilla de composite, se pueden reparar fácilmente en una sola visita.
  • Colores: se consiguen unos colores muy naturales.
  • Degradación y desgaste: cabe mencionar que, con el tiempo, sufren una degradación en cuanto al color y pueden llegar a desgastarse. De esta forma, es necesario acudir a revisión periódicamente para devolver el color y la textura inicial.
  • Se pueden retirar: en caso de que así se quiera, las carillas de composite se pueden retirar sin dañar el propio diente.

Carillas de porcelana

Las carillas de porcelana son unas finas láminas de cerámica que se pegan con una resina a la parte externa del diente. Este tipo de carillas dentales se utilizan para corregir malformaciones en los dientes, cerrar diastemas, corregir alineación y cambiar la tonalidad de los dientes. Os explicamos sus características más detalladamente:

  • Colocación más laboriosa: su fabricación requiere de laboratorio, por lo que se necesitan varias visitas a la clínica dental para su colocación.
  • Precio: son más caras de las mencionadas anteriormente.
  • Hay que pulir: para la colocación de estas carillas, es necesario tallar, aunque sea mínimamente, el propio diente. Además, hay que aplicar una resina adhesiva para pegar la carilla al diente.
  • No se pueden quitar sin más: como hay que tallar el diente para colocarlas, si se quitan se verá el diente pulido, lo que no es estéticamente bonito.
  • Resistentes y duraderas: son muy resistentes y duraderas, pueden llegar a durar para siempre si se cuidan.
  • Estabilidad: las carillas de porcelana ofrecen una estabilidad en cuanto a estructura muy superior a las que pueden ofrecer las carillas de composite. El principal beneficio de esto es que son más duraderas, no presentan alteraciones y el color no se modifica.
  • Resultado visible desde la primera visita: antes de empezar con la fabricación de las carillas de porcelana, se puede conocer el resultado final gracias a unas pruebas que se realizan al paciente. Esto permite al profesional realizar todos los cambios que sean necesarios antes de obtener el trabajo definitivo.

¿Quieres saber qué tipo de carillas es mejor para ti? Ven a Grupo de Odontología Borja Díaz y veremos qué tratamiento es el más adecuado a tu situación.